El Imperio Florentino
Varios años llevo repitiendo una frase como definición propia del fútbol profesional: juego deportivo que provoca un espectáculo con el que muchos hacen negocio. Lo malo es que el negocio está devorando al juego, al deporte y al espectáculo. El máximo exponente de ese desmesurado negocio es el Real Madrid. Se trata del equipo más caro del mundo. Pero el modelo creado por Florentino Pérez vende camisetas y desprecia el entrenamiento. El entrenador se convierte en un hombre de paja rodeado de muchos seudo-técnicos que plasman a rajatabla los mandatos del jefazo. Manuel Pellegrini era su tercera opción, las dos anteriores no aceptaron el papel secundario que se les otorgaba. Su plantilla es fantástica, su altísima calidad les permite ganar casi todos los partidos de nuestra liga (sólo por ejecuciones individuales y dando siempre una lamentable imagen de juego colectivo), pero no llega para jugar bien al fútbol y para ganar títulos internacionales.
Que el entrenador en este equipo es un hombre de paja es algo evidente. En el “Imperio Florentino” sólo importa fichar a los mejores jugadores cada año a golpe de talonario. El jefazo, el “César” de este imperio cree que para competir al más alto nivel basta con tener las mejores individualidades y sólo contrata a un entrenador porque lo exige el guión. El pasado viernes 13 de noviembre, el diario AS, concretamente en la página 11, publicaba un artículo con el siguiente título:
Valdano le indica a Pellegrini que acabe con las rotaciones. El contendio del texto puede imaginarse fácilmente y en él se incluían frases como:
Pellegrini no volverá a rotar… El director general, que tiene toda la presión de Florentino para intentar que Pellegrini reconduzca la situación, ha vuelto a incidir en este aspecto… Pellegrini debe olvidarse de las rotaciones y apuntalar de una vez por todas un sistema de juego y un once tipo. Esas son las órdenes que le ha trasladado Jorge Valdano desde la directiva. Y el chileno lo hará…
Para jugar bien colectivamente y rendir con eficacia se requiere un entrenamiento adecuado. No me refiero sólo al trabajo condicional, sino principalmente al modelo estructurado que dote al equipo de buen juego colectivo. Ése que facilita la toma de decisiones de cada jugador, que es la verdadera táctica. Ése del que el Real Madrid carece en volumen y en intensidad. Lo peor que puede hacer un jugador es pensar después de recibir el balón, por eso el Madrid juega tan mal colectivamente. Alfredo Relaño, en una de sus editoriales de AS escribió recientemente: “el Madrid lleva tiempo entrenando poco a cambio de hacer muchos anuncios”. La realidad es que no entrena prácticamente nada. Más que un equipo es un álbum de cromos. Un engendro creado por el “Imperio Florentino”. Valdano es la voz de su amo: Florentino. Pellegrini es la voz de su amo: Valdano. No basta con los mejores jugadores, es preciso entrenar todos los aspectos del rendimiento, principalmente los tácticos. El rendimiento de un equipo de fútbol se deriva de la coordinación colectiva de sus jugadores, no de su simple suma. La final de esta Champions se jugará en el Bernabéu, pero los Galácticos no estarán sobre el césped, a pesar de ser el equipo más caro del mundo.