El modelo del Barsa: el fútbol
En muchas ocasiones me he referido a la confusión terminológica que inunda el mundo del fútbol y que ha creado una “Torre de Babel” que dificulta el entendimiento. Sigo abogando por la necesidad de una correcta utilización de los términos. Desde hace mucho tiempo se emplea una frase con un significado distinto al que se le atribuye. Me refiero a “modelo de juego”. Ocurre que se confunde la táctica con los Principios Fundamentales del Juego. Cuando se habla de “modelo de juego” debería hablarse de “modelo táctico”, que es muy distinto. En fútbol, sólo hay un juego: el propio fútbol. Sin embargo, hay diversas formas de plasmar su dinámica: las variantes tácticas. Pueden elegirse unas u otras variantes tácticas para plantear cada partido, resultando que la repetición sistemática de las mismas variantes produce un modelo táctico concreto.
Todo el mundo dice que el Barcelona tiene un modelo de juego muy afianzado, lo que representa la clave de su éxito. Desconocimiento. En primer lugar, emplean mal la frase porque a lo que se refieren es a un modelo táctico, como explico anteriormente. En segundo lugar, se equivocan al decir que el Barsa tiene una forma sistemática de jugar. En realidad, el Barsa cambia sus planteamientos tácticos según las circunstancias, emplea unas u otras variantes. Parten de distintas formaciones, aplican dos tipos de ataque y alternan dinámicas de ataque diferentes. Por tanto, no tienen un único modelo definido. Lo que ocurre es que entrenan perfectamente las situaciones del juego en relación a la toma de decisiones que deben tomar todos sus jugadores con balón y, principalmente, sin balón. Entrenan para jugar bien al fútbol ante cualquier circunstancia. Ese es su modelo de juego: el fútbol.
Emplear bien los términos y sus significados es fundamental, no sólo para entenderse adecuadamente, sino porque, además, del mal entendimiento se derivan actuaciones erróneas. Si muchos entrenadores creen que el Barsa tiene un modelo único, tratan de copiarlo tal como les ven jugar en un partido, para aplicarlo en sus equipos. Es más, pueden incluso tratar de aplicar esa forma de jugar en los equipos de fútbol base de sus clubes. Dos errores mayúsculos que producirán mal aprendizaje y pésimos resultados. Cada equipo ha de aplicar las variantes tácticas adecuadas a las características de sus jugadores y, por otra parte, en la base deben enseñarse los Principios Fundamentales del Juego para que los futbolistas en formación aprendan a jugar bien al fútbol de una forma integral. Si el Barsa juega bien es, fundamentalmente, porque todos sus futbolistas saben interpretar perfectamente las situaciones que se les pueden presentar en el desarrollo del partido, merced a una cultura táctica desarrollada con eficaces tareas de entrenamiento.