Entrenamiento: continente y contenido
Estamos en los inicios de la temporada futbolística 2010-2011 y en los
entrenamientos de algunos equipos profesionales, en demasiados, observo mucha
parafernalia y poca efectividad, mucho ruido y pocas nueces. La pretensión del
entrenamiento debe ser mejorar los factores de rendimiento para que el equipo
juegue bien al fútbol con el objetivo de ganar, sin embargo, existe mucho
apego a la moda. Llevamos mucho tiempo repitiendo ciclos en los que se copia
todo lo que resalta en el entorno. Pasó la moda del entrenamiento de la
resistencia, aparecieron después los partiditos de los jueves, más tarde los
estímulos máximos de los viernes, siguieron los ejercicios de posesión en
espacios reducidos, posteriormente el trabajo de fuerza como panacea
exclusiva… Ahora está de moda llenar todo el campo de conos, picas, porterías
de diversos tamaños y chinos multicolores, convirtiendo el terreno de
entrenamiento en una especie de aeropuerto. Abundan las decoraciones y
escasean los ejercicios bien ejecutados.
Quiero hacer algunos avisos para navegantes, para que no me tachen de antiguo:
además de estudiar pormenorizadamente los métodos de enseñanza y los modelos
de entrenamiento, he diseñado, modificado y adaptado varios; he desarrollado
lo que personalmente denomino proceso de acción en el jugador de fútbol,
definido las especialidades del juego, estructurado las zonas dinámicas,
clasificado muchos de los principios fundamentales del juego. Analizo y
estudio el juego del fútbol y la metodología de su entrenamiento para seguir
aportando conceptos y desarrollos. Perdón por esta manifestación de
egocentrismo, pero estoy cansado de muchos técnicos novatos que llegan al
fútbol profesional apoyados en las decoraciones y en las corrientes de moda,
copiando lo que han leído, escuchado y visto de otros. Y copiando mal. Estoy
absolutamente de acuerdo en que antes de saltar al campo de entrenamiento ha
de estar todo preparado para que la sesión sea densa y fluida. Pero resulta
que ahora muchos entrenadores sólo preparan la decoración previa para que se
valore su trabajo.
Muchos se empeñan en entrenarse a sí mismos en cada sesión ante los ojos de
los demás, en lugar de entrenar al equipo.
Considero
que todos los métodos de enseñanza tienen su cabida en la planificación y
ejecución del entrenamiento en fútbol. También creo que lo tienen todos los
modelos de entrenamiento, aunque soy consciente de que los modelos globalizado
y estructurado deben ser los principales porque producen la transferencia
específica a la competición. Deben desarrollarse las capacidades cognitivas,
coordinativas, condicionales y mentales; partiendo del concepto de que la
preparación física y mental son herramientas al servicio del juego. Sin
olvidar la técnica (requisito indispensable para ejecutar bien), lo
fundamental es la táctica. Desde hace mucho tiempo estoy indicando que la
verdadera táctica es la capacidad del jugador para tomar decisiones ante las
circunstancias que le presenta el juego. Apliquemos tareas eficaces para que
los jugadores respeten los principios fundamentales del juego y desarrollen su
capacidad para tomar decisiones ante situaciones abiertas. Eso es lo
fundamental. Después podemos apoyarnos en conos, picas, porterías de diversos
tamaños y chinos multicolores. Lo malo es que, en muchos casos, estos
artilugios se colocan simplemente para decorar y los futbolistas deambulan
entre ellos ejecutando consignas previas, sin que tengan que tomar decisiones
ante situaciones de incertidumbre, como ocurre en el partido. En cada sesión
de entrenamiento, el continente es importante, pero lo fundamental es el
contenido.