Mourinho, inquisidor e ídolo de barro
Tras los constantes fracasos de “los galácticos”, Florentino ficha a Mourinho
creyendo que es una garantía para ganar títulos y vencer a su máximo enemigo:
el F. C. Barcelona. La prensa considera como un Dios al técnico portugués. Sin
embargo, en el Real Madrid no ha demostrado nada ni en planteamientos ni en
entrenamientos. Parten de una formación 4-2-3-1, utilizada desde hace mucho
por muchos (Lillo fue su precursor en el inicio de los noventa); emplean una
posición adelantada en el repliegue pero su línea de defensas aplica muy mal
los movimientos colectivos; su ataque es desorganizado, basado en un simple
balón largo arriba sin aprovechamiento de espacios de recepción ni rotura. Eso
sí, Mourinho cuenta con los jugadores más caros del mercado internacional
fichados a golpe de talonario. Eso les hace ganar muchos partidos, pero
veremos si son capaces de ganar los títulos que pretenden. Yo lo dudo mucho,
como repito cada año desde que han optado por el modelo galáctico, que aporta
técnica pero carece de táctica.
La Santa
Inquisición era un tribunal eclesiástico establecido para inquirir y castigar
los delitos contra la fe. Se componía de jueces eclesiásticos con potestad
para instruir causas de fe y emitir sentencia en ellas. Mourinho es un
inquisidor moderno (futbolístico, claro está). En vez de dotar a sus
extraordinarios jugadores de una táctica que les permita rendir al nivel de
sus capacidades,
se dedica a emitir sentencias en búsqueda de coartadas que tapen una realidad
evidente: la aplastante superioridad del Barcelona en todos los
aspectos del juego. Ejemplos de coartadas, ya conocidas por todos, de Mourinho:
“los árbitros ayudan al Barcelona y perjudican al Madrid”, “el calendario se
diseña a favor del Barcelona”, los rivales no se emplean a fondo frente a
ellos y luchan a tope ante nosotros”, “a Messi no le entran duro y a Cristiano
Ronaldo le golpean constantemente”.
Recientemente, Juan Antonio Alcalá, en su programa deportivo de la Cadena
COPE, señaló que en el club blanco creen que los controles de doping que ahora
se realizan en el fútbol son una broma y no entienden que haya médicos de
“dudosa reputación” trabajando en el Barcelona. Simplemente patético. Como
escribía alguien en un foro de Internet en referencia
a
este caso: “lo siguiente
será decir que los del Barsa juegan con ruedas en vez de tacos en las botas”.
Mientras tanto, Florentino (creador y presidente de los Galácticos) respalda
las ridículas sentencias de su entrenador, manifestando que “lo que dice y
hace nuestro entrenador también es madridismo”. Todavía siguen indicando que el
Madrid tiene un gran mérito al estar detrás del Barsa en la Liga. ¿No será al
revés? ¿No será que el mérito lo tiene quien trabaja muy bien la táctica y
desarrolla un magnífico trabajo con al cantera, sin buscar cada año a las
figuras más caras del panorama futbolístico internacional?