Los principios fundamentales del juego
El juego del fútbol tiene como base un conjunto de principios fundamentales
que deben respetarse para que el equipo juegue bien. Estos principios están
determinados por las características inherentes a la dinámica que supone el
enfrentamiento de los dos equipos en cada partido y, al mismo tiempo, están
delimitados por las Reglas de Juego. Por otra parte, táctica son las acciones
y los movimientos que se planifican con el objetivo de neutralizar y superar
al adversario, aunque su significado esencial es la capacidad de los jugadores
para tomar decisiones durante el juego. En todo caso,
la táctica no puede desarrollarse eficazmente sin apoyarse en el cumplimiento
de los principios fundamentales del juego. Táctica y principios
fundamentales del juego son aspectos diferentes, aunque complementarios. Los
principios son inalterables, la táctica es variable en función de las
circunstancias. Pero siempre hay que partir de los principios para llegar a la
táctica.
De la
misma forma que un arquitecto realiza en primer lugar los cimientos para
después desarrollar sobre ellos el edificio, un entrenador de fútbol debe
plasmar primero los principios fundamentales de juego para después desarrollar
sobre ellos la táctica. Haciendo un símil con un viaje en automóvil, las
señales de tráfico representan los principios fundamentales, mientras que la
forma personal de conducir representa la táctica. Es absolutamente obligado
parar ante un stop, ceder el paso donde se indica, no transitar por una
dirección prohibida, seguir por una dirección obligatoria, cumplir con lo que
indican los colores de un semáforo, no superar los límites de velocidad
marcados, no rebasar una línea continua. Sin embargo, se puede acelerar más o
menos dentro de la tolerancia permitida, adelantar (estando permitido) o no
adelantar, cambiar de velocidades según criterio personal, tomar un atajo o
seguir por la vía principal. Obligaciones y elecciones. Principios
fundamentales y táctica.
Ocurre en la práctica que en la mayoría de los casos, y también la mayoría de
los entrenadores, planifican y desarrollan las variantes tácticas sin tener en
cuenta los principios fundamentales del juego. Pretenden construir el edificio
del fútbol de su equipo sin hacer los cimientos. Aunque debo indicar, a mi
pesar, que muchos ni siquiera conocen la metodología para entrenar las
variantes tácticas. El resultado es un fútbol pobre, inconsistente, inconexo
que produce equipos que sólo ganan por casualidad o porque el equipo rival
realiza el mismo fútbol pobre, inconsistente e inconexo. Podemos observar a
muchos jugadores profesionales de la élite que ejecutan bien la jugada porque
tienen una alta calidad técnica, pero que con sus movimientos sin balón
demuestran desconocer el juego. Abogo porque los entrenadores analicen
profundamente el juego y extraigan los principios fundamentales.