Entrenador, jugadores y juego
El entrenador de fútbol es un gestor de recursos. Debe gestionar bien las
características futbolistas y, también, personales de los jugadores de su
plantilla para obtener los mejores resultados posibles en competición. Se
habla mucho sobre el “perfil del entrenador” y los clubes atienden a ese
concepto para valorar su contratación, pero en realidad es un concepto
erróneo y ridículo. Los que sí tienen perfil son los jugadores, según sus
características técnicas y tácticas. El argumento más importante del fútbol
son los jugadores porque son los que ejercen en el campo sus aptitudes y
actitudes. También es importante la labor del entrenador porque gestiona los
recursos de sus jugadores, pero solo será eficaz si aprovecha bien las
cualidades de éstos. Las variantes tácticas las indican los jugadores, el
entrenador tiene que descubrirlas, respetarlas y aplicarlas adecuadamente.
El entrenador no debe llegar son “su” método e imponerle, él no juega.
Un médico debe conocer todos los tratamientos para aplicar el adecuado en
cada caso. Un entrenador de fútbol debe conocer todas las variantes tácticas
para aplicar las adecuadas en cada caso.
La
obligación de todo entrenador de fútbol es que su equipo juegue bien con el
objetivo de ganar. Y jugar bien al fútbol no significa hacer malabarismos con el
balón ni ejecutar un vistoso regate en corto dentro del área propia. Jugar bien
es ejecutar correctamente las acciones técnicas y desarrollar correctamente las
evoluciones tácticas para ser eficaz en el juego. Pero, por encima de todo,
jugar bien es respetar los principios fundamentales del juego. Estos principios
fundamentales del juego se derivan de las características del fútbol como
deporte y de las Reglas de Juego. Están por encima de cualquier sistema,
planteamiento o variante táctica y de ellos hay que partir para que un equipo
juegue eficazmente. En casi todos los casos que conozco se olvidan estos
principios. Se entrenan las variantes tácticas o se trata de desarrollar un
sistema concreto sin tener en cuenta estos principios, que son inalterables y
absolutamente necesarios para que el equipo adquiera un buen rendimiento, para
que sea realmente competitivo.
Distingamos
entre dos aspectos diferentes: ejecutar la jugada con balón y desarrollar el
juego. Se trata de distinguir entre técnica con balón y táctica. Casi todos los
jugadores profesionales de fútbol saben ejecutar bien con balón, pero muy pocos
saben actuar y moverse sin balón. En la situación de defensa se nota menos esto
porque, más o menos, los equipos se mueven bien en el repliegue, las coberturas
y las ayudas defensivas. Pero en la situación de ataque abundan los malos
movimientos sin balón cuando éste le tiene un compañero, principalmente en la
zona de finalización. Considero que esto se debe a dos motivos: los jugadores
tienen calidad manejando el balón pero no conocen bien el desarrollo del juego
y, por otra parte, se entrena muy poco (o nada) la situación de ataque. Los
movimientos sin balón son la base para que el equipo juegue bien al fútbol.
Además, en la situación de ataque pueden hacerse independientemente de lo que
hagan los rivales porqué éstos sólo nos impedirán algunos movimientos detrás de
su último defensor, por la regla del fuera de juego.